Nuestro Equipo comercial está a su disposición para acompañarlo durante todo el proceso. Desde el primer contacto hasta la  entrega de su producto.

Contamos con un laboratorio de color para encontrar las tonalidades que el cliente está buscando.

Por medio de una prensa de extrusión, se impacta la pastilla de aluminio con una fuerza de más de 400 toneladas. Esta energía transferida, hace fluir al aluminio, para conseguir un tubo homogéneo.

En esta etapa, se retira el lubricante así como cualquier otra impureza del tubo de aluminio. De modo que su superficie quede absolutamente limpia, requisito indispensable  para la óptima adherencia de los barnices.

En esta etapa los tubos ingresan en un horno a 240 grados celcius de temperatura, secando y polimerizando el barniz.

En la máquina impresora offset seco, se imprime la superficie del tubo según el arte final, hasta con 6 colores planos o con efectos de tramas. Posteriormente sobre las tintas recién aplicadas, se efectúa la aplicación por medio de rodillos roatorios, de un barniz de protección exterior.

En una máquina que  posee varias matrices de conformación en frío, se proporciona la forma del hombro y de la boca del envase según el plano aprobado y según las normas FEA europeas.

   Se realizan las pruebas  de control Certificadas ISO 9001: 2008. Todos nuestro productos pasan por pruebas para asegurar su performance ya sea técnica o visual. Se toman muestras testigos de cada lote de producción.

Es una de las primeras etapas en la creación de un envase. Es aquí en donde se acompaña al cliente en el desarrollo del diseño que irá finalmente en el envase.

En este proceso las pastillas  reciben un lubricante especial, indispensables para el siguiente proceso de extrusión.

En este proceso se quita el exceso de aluminio en la boca del tubo. Y si el envase así lo requiere, en esta máquina se realiza el proceso superficial llamado “brushing”, con cepillos circulares.

Se aplica una doble capa de barniz interior, por medio de un sistema spray. Aislado de esta manera el alumio del futuro producto con el que se llenará el envase.

Aquí se efectúa la aplicación por medio de rodillos rotatorios de la laca base en el exterior del tubo, lo que permitirá una futura impresión de las tintas.

En esta etapa los tubos ingresan en un horno que se encuentra entre 170ºC a 190ºC de tº, lo que permite el secado y polimerización de la decoración y el barniz de sobreprotección.

En esta parte del proceso se procede a embalar.

Se realizan las gestiones necesarias para entregarle al cliente el producto en el destino acordado, ya sea: Exfábrica, FOB, CIF o de la manera que el cliente le parezca más conveniente.